Los biopolímeros son sustancias inyectables no aptas para el cuerpo humano que afectan diferentes tejidos, órganos y sistemas; usualmente produciendo lesiones irreversibles.
Estas sustancias son utilizadas para aumentar el volumen de alguna zona del cuerpo, disimular líneas de expresión o mejorar la calidad de la piel. Generalmente los biopolímeros son derivados de la silicona de tipo industrial o también sustancias como: los metacrilatos, la parafina, aceites, mantecas y en ocasiones elementos que no se logran identificar, los cuales no son aptos para inyectarse en el cuerpo por los múltiples efectos adversos que producen en este.
Al ser sustancias completamente ajenas al cuerpo, este los rechaza, causando daño y degeneración de tejidos, cicatrices queloideas, pigmentaciones, fibrosis, desplazamiento de la sustancia inyectada, fístulas, enrojecimiento, úlceras e inflamación; esto como reacción al producto inyectado. Además, presentan un conjunto de síntomas similares a enfermedades autoinmunes que empeora así el estado de los pacientes, explica el medio www.topdoctors.com.co.
Es indispensable retirar los biopolímeros del cuerpo ya que estos producen daños a los tejidos de una manera irreversible y eventualmente pueden causar hasta la muerte.
Es por esto, que se recomienda tanto realizarse procedimientos estéticos sólo con personal médico calificado y centros habilitados para estos. Según el doctor Daniel Andrés Correa Posada, especialista en cirugía plástica, explica que lo primordial a la hora de decidir realizarse una cirugía, es cerciorarse de conocer al cirujano plástico que va a operar al paciente, que sea un médico profesional y especialista que brinde toda la seguridad necesaria y este avalado por la seccional regional de salud de cada departamento.
Igualmente, el Dr. Correa invita a que se verifique el equipo médico y las instalaciones donde se realizará la cirugía: “el equipo médico es muy importante, todo cirujano para realizar un procedimiento quirúrgico debe contar con mínimo tres personas que lo acompañan en su cirugía, anestesiólogo, instrumentador y enfermera auxiliar, y así tener una cirugía segura”, explica el médico cirujano.
Finalmente, otro de los requerimientos para una cirugía segura son las instalaciones, las cuales deben tener el aval por la Dirección Seccional de Salud de cada departamento, un quirófano dotado para realizar el procedimiento y un personal especializado y capacitado.
La rinoplastia es un procedimiento de intervención quirúrgica con el fin de corregir aspectos generales de la nariz como funcionamiento o estética.
Esta es quizás, una de las cirugías con más demanda en el país, logrando un porcentaje significativo en la realización de cirugías estéticas. Pero realmente a lo que hay que prestarle más atención es a los cuidados después de la cirugía para tener una recuperación exitosa.
Por eso, te traemos una serie de recomendaciones para que cuides tu rinoplastia y logres ver resultados que en realidad sean satisfactorios:
Reposo absoluto
Primero hay que tener en cuenta que debes tener un total reposo, durante las primeras 24 horas y posterior a esto debe llevarse un reposo moderado evitando realizar actividades que impliquen un esfuerzo físico.
Lavados nasales
Para hidratarse las fosas nasales y curar mucho más rápido las heridas, es necesario realizar lavados acompañaos de agua de mar, esto nos puede ayudar a mejorar reducir las molestias ocasionadas por la operación.
No sacudirse la nariz
Hay que prestarle atención a esta recomendación porque muchos pacientes, tienen la duda de sonarse o no la nariz ante la congestión nasal, pero lo que recomiendan los especialistas es evitar hacerlo durante dos semanas después de la operación, ya que puede ocasionar una hemorragia lo que podría afectar su salud.
Beber agua
La zona de la boca puede secarse fácilmente, ya que es el único medio por donde podrás respirar, ya que las fosas nasales estarán taponadas, lo que genera mayor resequedad y para evitar esta sensación es mantener agua y beber cuando lo considere.
Visitar al especialista
Normalmente el especialista dará algunas indicaciones y los posibles efectos después del procedimiento, pero si realmente está sintiendo síntomas fuertes como fiebre después de los 37,5 grados, dolor fuerte o sangrado intenso, es recomendable que te contactes con el médico.
Si cuidas el posoperatorio y sigues las recomendaciones del especialista, la recuperación será mucho más exitosa y los resultados se verán mejor.
Luego de un embarazo, modificar el cuerpo con cirugía plástica es una realidad. La meta: quedar incluso mejor que antes de esos nueve meses de espera.
Tener un hijo implica todo tipo de cambios; los psicológicos y de estilo de vida son, quizá, los más duros y difíciles de llevar. ¿Lo bueno? Siempre pasan y las mujeres con el tiempo nos adaptamos. Lo irremediable: un embarazo deja secuelas en la parte física que permanecen con los años y pueden acentuarse al crecer la familia. Esto lo notamos sobre todo en los senos y vientre, que pierden volumen y elasticidad. El mommy makeover es la tendencia en cirugía plástica para las mamás. En éste se agrupan diversas cirugías plásticas de reconstrucción, destinadas a devolver la silueta inicial y también a reconstruir lo que no gustaba antes de la maternidad.
De acuerdo con Jennifer Gaona, cirujana plástica, estética y reconstructiva en Bogotá, Colombia, “después de tener un bebé hay muchos cambios psicológicos y físicos, esto debido a cuestiones hormonales. El mommy makeover aborda todos estos cambios de modo integral. Es una transformación en la que también se debe manejar la parte psicológica, nutricional y de entrenamiento físico, pues no se trata de realizar una cirugía y ya, sino de cambiar los hábitos y la manera de pensar para que los procedimientos quirúrgicos sean solo un paso de un cambio en el estilo de vida”, afirma la experta.
La esencia de la transformación
De manera general en un mommy makeover se reconstruye los senos y el vientre. Según el Dr. Juan Carlos Zambrano, cirujano plástico, estético y reconstructivo de la clínica Gaona Zambrano en Bogotá, Colombia, el objetivo es devolver el contorno corporal, principalmente, en cintura, y recuperar la fortaleza de la pared abdominal, complementando con posición y volumen del busto, aspectos que más cambios tienen tras un embarazo y en los que se aconseja el manejo quirúrgico. Es importante que antes de someterse a una transformación como ésta, se considere si se tendrán más hijos, ya que procedimientos como la abdominoplastia pueden verse comprometidos con una segunda o tercera gestación.
(Foto: Archivo)
La caída inevitable
Si hemos amamantado a un bebé se puede pensar en un levantamiento de senos después de esta etapa. Durante la lactancia, por razones hormonales, los senos aumentan de tamaño y peso y una vez terminada ésta, presentan menor volumen y tejido expandido, e inevitablemente cae, esta vez no por culpa de la gravedad. “Lo recomendable es esperar unos tres meses después de terminada la lactancia para que el tejido glandular regrese de manera fisiológica y se tenga un volumen del seno estable. Ahí se valora y se define, junto con la paciente, sus deseos en torno de la posición ideal y volumen mamario”, asegura el Dr. Zambrano. El levantamiento es un procedimiento que consiste en llevar el tejido nuevamente a una posición más arriba. De acuerdo con el experto se llama pexia mamaria y en ésta se reposiciona la areola y el pezón, se retira piel y se fijan los tejidos de manera que se tenga más volumen en el polo superior.
En algunas ocasiones se puede acompañar con la colocación de implantes. Las cicatrices quedan cerca de la areola, por lo cual pasan inadvertidas. La recuperación es tranquila y en 10 o 15 días se puede regresar a las actividades cotidianas. Al principio se aconseja evitar movimientos bruscos y levantar peso, pero no incapacita a la paciente para cuidar a su bebé. En este levantamiento no se recomienda para mujeres que continúen la lactancia o que tengan alguna condición de origen infeccioso activo. Los costos varían de acuerdo con el cirujano plástico, el hospital y los cuidados complementarios; sin embargo, no es un procedimiento que deba valorarse por su precio, sino por aquel médico que aporte confianza y seguridad.
EN ÁMERICA LATINA, UNA RECONSTRUCCIÓN MAMARIA CUESTA EN PROMEDIO DE 2,500 A 5,000 DÓLARES.
¡Más volumen, por favor!
La mejor manera de aumentar el busto después de haber sido mamá es con implantes mamarios o con infiltración de grasa (la cual se inyecta de la paciente, previamente tratada).
Según el Dr. Zambrano es preferible utilizar en madres los implantes de gel de silicona de referencia redonda y con cobertura lisa. “Tener implantes mamarios no es contraindicación para la lactancia. Se puede tener una lactancia normal en pacientes que se han puesto implantes, pues éstos por su ubicación no interfieren con la producción y con la salida de la leche materna, ni suponen alguna contaminación de ésta”, afirma el especialista. Si se está planeando un embarazo, el especialista aconseja esperar a terminarlo para someterse a una cirugía de levantamiento o aumento.
La reconstrucción del abdomen
Después de un embarazo se pueden realizar hasta tres tipos de cirugías en la zona abdominal. Según el caso, se aconseja una liposucción con marcación abdominal, donde se extrae grasa para modelar la cintura, una minilipectomia (donde se cierran los músculos rectos abdominales para eliminar la barriga y retirar la piel sobrante) o una lipectomia, donde se quitan estrías y la piel que queda debajo del ombligo y se cierran los músculos abdominales para devolver el tono muscular. “Lo más difícil de estas cirugías son los tres primeros días de convalecencia, pero después del cuarto día se sienten mucho mejor, con menos dolor y con mayor libertad para moverse. En ninguno de estos procedimientos se recomienda guardar reposo, se debe caminar y moverse para disminuir al mínimo posibles complicaciones. También es necesario utilizar una faja y terapias posoperatorias para disminuir el dolor e inflamación de manera muy rápida.
Vientre plano
Un mommy makeover en la zona abdominal ayudará a reducir volumen, levantar la piel, eliminar depósitos grasos y a tonificar el área. “Se puede realizar en promedio desde los tres meses posparto, según la involución del útero, es decir, qué tan rápido retorne a su tamaño normal. En algunas lo es, pero en otras un poco más lento y esto se debe a factores hormonales y genéticos. Lo más importante es saber si quieren más hijos pronto, ya que siempre les recomiendo tener todos los bebés deseados antes de realizar este tipo de cirugía, pues pueden volver a salir estrías o a padecer cambios en los senos que afectan el resultado final”, aconseja la Dra. Jennifer Gaona.
(Foto: Archivo)
La aparatología al rescate
Un tratamiento que acompaña bien a estas cirugías abdominales es el FIXER, un aparato que ayuda a devolver la elasticidad a la piel. “Se trata de una radiofrecuencia dirigida que nos permite tensar la piel de diferentes partes del cuerpo y de la cara, incluido el abdomen”, afirma la experta. Su compañero es el PLASMAGE, aparatología destinada a favorecer la elasticidad y que adelgaza las estrías. Ambos son recomendados después de los embarazos, ya que mantienen la buena apariencia del abdomen, tras un procedimiento quirúrgico.
Ahora existe la solución para el problema de muchos, tanto de hombres como mujeres, y es la mejora de la parte inferior del brazo con una Braquioplastia o más comúnmente conocida como una “Lipo de Brazos”.
Con esta intervención quirúrgica se busca quitar el exceso de piel y grasa que están debajo de los brazos y hacen que se vean flácidos entre la zona de la axila y el codo, con esta cirugía lucirás un brazo más definido y ayudará a mejorar tu aspecto corporal.
¿Quién se la puede hacer?
“La Lipo” de brazos se realiza a personas que han tenido una pérdida significativa de peso, ya que esto puede provocar que la piel de la zona del brazo se caiga y con ejercicio no se puede ayudar a mejorar; ya que solo ayuda a mejorar y fortalecer el músculo superior. También a personas que con el pasar de los años su piel va perdiendo rigidez y se va poniendo flácida.
A la hora de realizar esta cirugía, se tienen ciertas medidas de precaución con las personas que tienen cambios frecuentes de peso, que consumen cigarrillo o que tienen alguna enfermedad que interfiera en la cicatrización de las heridas, como lo es la artritis reumatoide o la diabetes.
Durante el procedimiento
El cirujano realizará incisiones pequeñas en las partes inferiores del brazo, la forma y el tamaño dependerán de la cantidad de piel que sea necesaria quitar.
Después de hacer las incisiones, se ajustan los tejidos de los brazos y se aseguran con puntos, también se puede extraer la grasa por medio de succión, (Liposucción).
Riesgos
Como cualquier otra cirugía estética, la de brazos también tiene riesgos que se pueden presentar, tales como:
Sangrado
Infección
Reacción adversa a la anestesia
Asimetría: Esto puede presentarse en uno de los dos brazos después de la cirugía, como consecuencia del proceso de cicatrización; ya que a veces no se corrige al 100% una asimetría que ya existía.
Sensibilidad: Se puede generar cierto nivel de entumecimiento temporal en los brazos después de la cirugía, ya que la reubicación de los tejidos del brazo puede afectar los nervios sensoriales superficiales del mismo.
Después de la cirugía
Evita levantar los brazos sobre el nivel de los hombros, mientras te recuperas bien
Toma los medicamentos y antibióticos necesarios para prevenir infecciones en las heridas
Evita realizar actividades físicas, que pueden afectar la cicatrización de la incisión.
Asiste a la cita de revisión para que te retiren los puntos que son necesarios, ya que algunos se disuelven solos.
Hoy en día existen muchos mitos sobre la cirugía plástica, puesto que muchas personas no conocen ni se informan bien sobre el tema; lo que conlleva al desconocimiento en este campo y de cierta manera afecta la practica sana, responsable y ética de las cirugías plásticas.
Estos son algunos de los mitos sobre las cirugías plásticas:
1 Las prótesis mamarias se explotan cuando viajas en avión.
2. Después de la cirugía el dolor es irresistible.
3. Las cirugías plásticas son únicamente para mujeres.
4. Los implantes mamarios dificultan el proceso de lactancia.
5. El proceso de recuperación tarda demasiado para cualquier cirugía.
6. La abdominoplastia deja cicatrices grandes y visibles.
7. La liposucción es un proceso complicado y de alto riesgo, luego puedes volver a engordar.
8. Los implantes mamarios se deben cambiar con frecuencia.
9. La Blefaroplastia puede causar problemas de visión
El acceso a las tecnologías, el cambio de los ideales de belleza y una sociedad que cada vez se preocupa por su imagen, ha generado una gran demanda en tratamientos estéticos mínimamente invasivos.
La revista sentido de mujer define la medicina estética como una disciplina que proporciona calidad de vida, bienestar psíquico y físico al paciente, mejorando su autoestima. Esta va orientada a la práctica preventiva y restauradora, corrigiendo así, alteraciones consideradas no estéticas.
Según la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos, el número de procedimientos estéticos mínimamente invasivos ha aumentado casi un 200% desde el año 2000, y sin indicios de una desaceleración. Esto debido a que estas nuevas técnicas de belleza tienen como característica principal, la no intervención quirúrgica y apuntan a realizar cambios más naturales y progresivos. A este creciente interés por las mejoras del aspecto van ligados los grandes avances en el área, ya que se ofrecen alternativas y máquinas nuevas para conseguir los resultados deseados de forma rápida, económica y sin tener que pasar por quirófano.
Entre las ventajas que ofrecen los tratamientos estéticos están:
No requerir tiempo de hospitalización: al no realizarse una intervención quirúrgica, no es necesario que los pacientes sean hospitalizados; de esta manera, quien decida someterse a un tratamiento de medicina estética mínimamente invasiva, no tendrá que pausar su vida diaria.
Mínimo traumatismo y efectos secundarios: al ser mínimamente invasiva la técnica utilizada a la hora de realizar este tipo de tratamientos, no se producen moretones ni marcas visibles que indiquen que se ha realizado un tratamiento de medicina estética.
Resultados dentro de una mejora de los rasgos: los tratamientos mínimamente invasivos buscan mejorar los rasgos en general del paciente, y no solo un aspecto en particular.
Entre los procedimientos más comunes de este tipo están: los rellenos faciales los cuales se pueden realizar con ácido hialurónico o poliláctico que mantienen la piel hidratada y le otorgan firmeza al cutis; los peelings que tienen como objetivo exfoliar la piel, utilizando productos químicos que eliminan la piel muerta. Finalmente, los tratamientos por radiofrecuencia, como las depilaciones láser que además de la eliminación de vellos de forma permanente, buscan la formación de nuevo colágeno, el drenaje linfático y la buena circulación.
Colombia es reconocido por la calidad y cantidad de cirujanos plásticos que ofrecen servicios quirúrgicos, convirtiéndolo así, en uno de los destinos más apetecidos para la realización de cirugía plástica y estética en el ámbito internacional.
Según datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS) Colombia ocupa el séptimo lugar entre los países donde más procedimientos quirúrgicos estéticos se realizan a nivel mundial, con un total de 346.140 intervenciones; realizando cerca del 33% de las operaciones de este tipo en el mundo.
Entre los procedimientos más realizados en nuestro país están la liposucción, seguida por el aumento de senos; dejando en tercer y cuarto puesto la abdominoplastia y lipoinyección glútea o lipotransferencia. Preferencias que suman en el ámbito internacional, con 1.268.287 operaciones en el primer caso y 1.205.251 en el segundo.
Colombia es uno de los países donde se ha incentivado notablemente el “turismo médico” y es que nada más, en el año anterior cerca del 26% de procedimientos quirúrgicos que se realizaron fueron a pacientes extranjeros de Estados Unidos, México, Brasil, Italia, Japón y Alemania.
Una de las razones principales por la que los extranjeros prefieren Colombia como un destino de turismo estético, es por la oferta de cirujanos plásticos certificados y el segundo motivo, son las ofertas y precios de estas intervenciones; ya que en Estados Unidos y Europa los precios pueden llegar a costar el doble.
De tal manera, cabe destacar que la época en la que más se realizan este tipo de procedimientos es el mes de diciembre, en donde se incrementa en un 50 % la cantidad de cirugías plásticas.
Y es por esto que, para sacar el máximo provecho de este auge, es necesario reglamentar los procesos con el objetivo de que solo profesionales en este campo, puedan realizarlos y así evitar que los pacientes caigan en manos equivocadas. Evitando que a largo plazo, se traduzca en una imagen negativa para la cirugía plástica y estética en Colombia.